lunes, 30 de mayo de 2011

ESTUDIO SOBRE LA FIBROMIALGIA EN AMÉRICA LATINA

PATROCINADO POR EL LABORATORIO PFIZER Y REALIZADO POR LA EMPRESA DE INVESTIGACIÓN HARRIS INTERACTIVE INC.
"Si no está en tus manos cambiar una situación que te produce dolor, siempre podrás escoger la actitud con la que afrontes ese sufrimiento".
Victor Frankl
INTRODUCCIÓN
El 12 de Mayo pasado, en el marco del Día Internacional de la Fibromialgia, celebrado anualmente cada 12 de Mayo, - en el día onomástico de la enfermera Florence Nithingale -, Pfizer presentó en México, los resultados del Estudio sobre la Fibromialgia en América Latina, patrocinado por el Laboratorio Pfizer y realizado por la empresa de investigación Harris Interactive Inc.
Los objetivos del estudio de la FIBROMIALGIA en América Latina, fue evaluar el impacto de la patología en las vidas de las pacientes, identificar los obstáculos para diagnosticar, conocer las actitudes de los médicos y pacientes hacia la enfermedad y entender las percepciones del médico y paciente respecto a los tratamientos actuales.
Estos resultados fueron presentados por la Dra. Arline Patricia Salomón, directora médico regional en el área del dolor, de Pfizer Latinoamericana, directora editorial del Instituto Científico Pfizer (con sede en México).
Este es el primer estudio realizado de la fibromialgia, en América Latina, incluyó una muestra de 300 pacientes diagnosticada de fibromialgia y 604 médicos clínicos - generales, internistas, reumatólogos, neurólogos, especialistas del dolor, psiquiatras, de tres países latinoamericanos: México, Brasil y Venezuela; todas las entrevistas se llevaron a cabo del 28 de Octubre al 7 de Diciembre de 2010, que documenta el conocimiento, diagnóstico, tratamiento, causas e impacto socioeconómico de la fibromialgia entre las pacientes.
LA FIBROMIALGIA (FM)
En el estudio se destaca que la fibromialgia es un padecimiento muy frecuente, crónico y debilitante, que afecta al 2% de la población de Latinoamérica, caracterizada por un dolor persistente, intenso y generalizado en los tejidos que unen a los huesos con los músculos y cartílagos, llamado tejido conectivo; acompañada por trastornos del sueño, rigidez, fatiga intensa durante el día, ansiedad o depresión, malestar urinario, dolor de cabeza como migraña, dificultad en la concentración e inconvenientes para recordar hechos, aumento de la sensibilidad táctil, a la luz, sonidos y olores, plurito generalizado, sequedad de ojos y boca, alteraciones en la visión y audición y algunos problemas neurológicos de incoordinación motora, etc.
La Dra. Lilia Andrade, reumatóloga del Centro Médico Nacional 20 de Noviembre, del ISSSTE, explicó que la fibromialgia es una “condición dolorosa, vinculada a los músculos, y la causa más frecuente de dolor músculoesquelético extra-articular, crónico y generalizado, asociado a síntomas como la depresión, rigidez y trastorno del sueño; un tipo de dolor que afecta a hombres y mujeres, aunque el 9% de las pacientes con fibromialgia son mujeres, especialmente, comprendidos entre los 40-50 años”.
Según los últimos avances en la investigación, la complejidad de la fibromialgia tiene que ver con los cambios neurológicos, respecto de cómo las pacientes perciben el dolor, y en especial, a la presencia de una mayor sensibilidad a los estímulos que normalmente no son dolorosos.
A esta misma percepción y conclusión llegó el Dr. Manuel Martínez Lavín, reumatólogo mexicano, uno de los expertos más renombrados a nivel mundial, - hoy en día más aceptada y reconocida por los especialistas y sociedades internacionales de reumatología-; según el cual, la fibromialgia es una enfermedad neurológica, tratándose sobre todo, de una disfunción del sistema nervioso autónomo, cuyo dolor, es de tipo neuropático, porque las neuronas o células nerviosas envían señales de dolor hacia el cerebro están sobreexitadas por la producción exagerada de adrenalina, que multiplican la sensación dolorosa; comprobadas por medio de imágenes de resonancia magnética y la neurofisiología, como hormigueo, ardor, pulsación, rigidez, choques eléctricos; además de la sensibilidad alterada a estímulos que normalmente, en una persona sana, no causarían ninguna molestia.
Hasta hoy no existe una prueba de laboratorio que permita diagnosticarla, lo que implica que el médico cuente solamente con su conocimiento clínico y su habilidad para entrevistar, inspeccionar al paciente como herramienta para identificar el padecimiento, corroborado por el descarte de las demás enfermedades con las cuales puedan confundirse.
El diagnóstico es clínico y se fundamenta en la revisión del paciente. Se puede considerar fibromialgia cuando hay dolor en caso de aplicar una fuerte presión sobre 18 puntos que se encuentran repartidos por todo el cuerpo.
Antes de 1992 los médicos consideraban que debido a que no se podía identificar ninguna lesión o inflamación en el cuerpo de las pacientes (fibrositis) podría tratarse de casos de hipocondría o malestar imaginario.
En ese año, 1992, la Organización Mundial de la Salud (OMS) concluyó que aunque los instrumentos actuales no permitan registrar alguna alteración en el cuerpo del paciente, este sí está sintiendo dolor intenso, como se comprobó en experimentos con encefalogramas especializadas.
Hoy se sabe que una de las características más comunes de la fibromialgia sea la hipersensibilidad al dolor en determinadas zonas del cuerpo, - considerando como uno de los criterios definitorios-, localizando unos 18 puntos dolorosos del cuerpo, bilaterales, como en el cuello, hombros, espalda, cadera, brazos, piernas, nalgas, clavículas, antebrazo, rodillas.
RESULTADOS DEL ESTUDIO
Este es el primer estudio que documenta el impacto socioeconómico de la enfermedad en las pacientes, cuyos resultados compartimos a seguir.
1. CONOCIMIENTO DE LA FIBROMIALGIA
Se constata un desconocimiento generalizado de la enfermedad
“Muchas pacientes retrasan su asistencia a los consultorios médicos porque creen que su dolor va a desaparecer por sí solo, además de no saber cómo describir con exactitud los síntomas que padecen”.
“Entre el 70% y 85% de las pacientes (voluntarios/as) diagnosticadas nunca había escuchado antes sobre la fibromialgia, antes de recibir un diagnóstico concluyente. Consultaron aproximadamente a 7 médicos y tardaron en un promedio 4 años  en ser diagnosticadas”.
Debido a la falta de conocimiento de esta enfermedad, “el diagnóstico lleva entre 4-6 consultas. Por lo general, la paciente consulta al clínico, traumatólogo, neurólogo o al reumatólogo. Inclusive dentro de la propia especialidad – de la reumatología – son pocos los médicos que se abocan a tratar la FM, puesto que es una patología compleja que requiere un manejo sumamente cuidadoso”.  
2. DIAGNÓSTICO
“El reconocimiento de la fibromialgia por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 1992, no fue suficiente para que se difundiera más informaciones sobre esta dolencia, por lo que las pacientes latinoamericanos deben pasar por varios médicos y esperar años para obtener la valoración correcta de su enfermedad, con frecuencia son “catalogadas” y tachadas de exageradas e hipocondríacas y se asume que el origen de su dolencia se debe a un trastorno mental”.
“Entre el 67% - 97% padecen dolor crónico diseminado al menos una vez a la semana y todos los pacientes padecen cuando menos un síntoma relacionado con dolor; el 78% califica su dolor con un puntaje superior a 7 sobre 10.
En México, Brasil y Venezuela, las pacientes de fibromialgia llegan a consultar hasta 7 médicos, tardan en promedio hasta 4 años antes de recibir un diagnóstico preciso de su padecimiento, su diagnóstico y tratamiento”.
“El 14% de los médicos generales, reconocen que saben poco o nada sobre la fibromialgia, por lo que es evidente que se requiere mejorar la capacidad de diagnóstico correcto y temprano”.
Muchos médicos consideran que la fibromialgia es difícil de diagnosticar y diferenciarla de otros padecimientos y admiten que frecuentemente o casi siempre son mal diagnosticados”.
“Aunque los especialistas en salud coinciden en que existen mecanismos para atender la enfermedad, el gran problema y desafío que hay que resolver es cómo realizar el diagnóstico más rápido para evitar años de sufrimientos a las pacientes que no saben cual es el mal que padecen”.
La Dra. Ariadna Rodríguez señala que lo importantes es que “ante el dolor, el paciente consulte a su médico para el acertado diagnóstico y así recibir la opción terapéutica más avanzada y recomendada para mejorar su calidad de vida”.
No existen exámenes que faciliten el diagnostico de  la enfermedad, y que en general, los médicos recetan análisis en el intento de descartar otras anomalías como tiroides, artritis, entre otras.
En la revisión del paciente, se considera que pueda darse la fibromialgia cuando existe dolor al ejercer una fuerte presión sobre 18 puntos que se encuentran repartidos por todo el cuerpo: rodillas, hombros, cuello, glúteos, codos, caderas, rodillas.
La demora en la consulta y la falta de conocimiento de la fibromialgia y sus síntomas, llevó muchas veces a las pacientes a sufrir en silencio su enfermedad, incluso algunas, no se animan a contar su diagnóstico. Muchos pacientes revelaron que retrasaron su asistencia médica porque creían que la dolencia iba a desaparecer por sí sola, sin tratamiento kinesiológicos o medicamentoso.
3. TRATAMIENTO
“Entre el 59% - 70% de los médicos encuestados consideran a la fibromialgia desafiante y “algo” o “muy difícil de tratar”.
En Venezuela y Brasil, entre el 40% - 58% de los médicos, conocen los tratamientos aprobados para la fibromialgia, recalcándose el compromiso de la actualización, para brindar las herramientas necesarias para la óptima atención médica”.
En México, solo una tercera parte de los médicos conocen tratamientos para la fibromialgia aprobados específicamente en su país; en Venezuela y Brasil entre el 40% y  58%”.
“Para abordar esta patología, es muy importante que los médicos hablen con las pacientes, no sólo para explicarles los síntomas, sino también para evitar que peregrinen de consultorio en consultorio. El asesoramiento, además ayuda a prevenir que la paciente se someta a intervenciones quirúrgicas innecesarias, ya que ninguna está indicada, pues la fibromialgia no requiere intervenciones. Es recomendable evitar los medicamentos no aprobados para el abordaje de la fibromialgia, que de hecho, no responde a los inflamatorios."
“Afortunadamente, las pacientes de fibromialgia disponen de medicamentos aprobados que son apropiadas para el tratamiento de la misma, como la pregabalina, además de los coadyuvantes antidepresivos, relajantes musculares y moduladores de la entrada de calcio a las células. Sin embargo, el tratamiento debe ser integral; controlado por el médico tratante y debe incluir cambios en los hábitos de las pacientes, como la higiene del sueño; realizar cierto tipo de ejercicios físicos leves o moderados y técnicas de respiración”.
El tratamiento debe incluir la psicoterapia cognitivo – conductual para que la propia paciente determine los pensamientos negativos que le afecten y pueda desecharlos.
A pesar de que no exista cura, existen muchas alternativas de tratamientos, tanto medicamentoso y no medicamentoso. Debe ser personalizado e integral.
El 36% no está de acuerdo con sus tratamientos actuales.
4. CAUSA
Si bien “aun se desconocen los motivos por los cuales la fibromialgia aparece, sí se sabe que no tiene una sola causa y que en su desarrollo intervienen diversos factores, entre los cuales se cuentan: la historia personal, el aspecto ambiental, los procesos crónicos, el estrés e inclusive las hormonas.
La Dra. Arline Salomón expuso que si bien aún se desconocen los motivos por los cuales la fibromialgia aparece, pero se cree que puede tener causas neurológicas. En este aspecto, hay avances significativos en el conocimientos de los mecanismos, como lo realizado por el Dr. Manuel Martínez Lavín, reumatólogo mexicano, que es la que más convence, porque ya fue corroborado y aceptado por las diversas sociedades reumatológicas a nivel mundial. Nos pareció importante fundamentar la manifestación de la Dra. Arline Salomón con la información que hemos encontrado en el libro de FIBROMIALGIA. EL DOLOR INCOMPRENDIDO, del doctor M. M. Lavín.
La Dra. Lilia Andrade, reumatóloga mexicana precisó que al trazarse un comparativo de algunos estudios de pacientes de fibromialgia, se encontraron con asiduidad acontecimientos traumáticos en su infancia y adolescencia e incluso en la etapa adulta, como accidentes severos, muertes de familiares cercanos, violaciones y otras situaciones graves, por lo que el estrés, la ansiedad por traumas en la infancia o adolescencia podrían desencadenar este padecimiento”. La posible relación de la fibromialgia y el estrés deriva en alteraciones del eje hipotálamo – hipófiso – adrenal que explican esta asociación psicosomática. Las manifestaciones más frecuentes reportadas por las pacientes relacionadas con el estrés son: excesivo consumo de alimentos, disminución del ejercicio físico, exceso de actividades, limitación en los movimientos, irritabilidad, sensación de falta de tiempo, malas posturas, llanto, disminución de actividades, evitar distracciones, evitar expresión de emociones, aislamiento, lentitud, sentirse enfermo y limitado, baja adherencia a tratamientos, etc.
Ocasionalmente puede ser hereditaria, por lo que se debe saber si ha afectado a varias personas de la misma familia.

5. IMPACTOS EN LA CALIDAD DE VIDA
“Al menos, 74% - 90% de las pacientes sufren deterioro en su calidad de vida, afectando su movilidad física y estado de ánimo. Menos de dos terceras partes de los médicos que tratan la fibromialgia, admiten que esta enfermedad tiene un impacto “fuerte” o “muy fuerte” en la calidad de vida, la movilidad física, la motivación e iniciativa”.
 “Entre el 47% - 67 % de las pacientes con fibromialgia con empleo, faltaron al menos 10 días a su trabajo en un año; en otros casos, faltaron 40 días, debido a la persistencia de los síntomas.
En México y Brasil la mitad de las pacientes son capaces de trabajar sólo a veces y no ganan tanto como antes”. “El 52% de las pacientes se sienten limitadas en sus carreras, 34% admiten incapacidad para trabajar y de obtener un ingreso; el 33% perdieron su empleo”.
La Dra. Ariadna Rodríguez, directora médica de Pfizer Venezuela, afirma que en Venezuela, tres de cada diez pacientes declaran que su fibromialgia muchas veces les impide trabajar. La mitad de las pacientes sufren grandes limitaciones para trabajar, disminuyendo sus ingresos económicos.
Entre el 59% - 64% - 70% gastan una considerable suma de dinero en atención médica, medicamentos y tratamientos; todo esto sin contar las personas que han perdido su empleo debido a esta dolencia”, expresó la Dra. Arline Patricia Salomón, directora médica en el área del dolor, de Pfizer Latinoamericana.
El Dr. Luís Vidal Neira, coordinador del grupo de estudio para la fibromialgia en el Perú, en el 2010, informó que realizó una encuesta a 76 médicos generales respecto a la misma y los resultados señalaron que: el 50% reconocía que la fibromialgia es una patología frecuente; el 92% de las pacientes reconocen el gran  impacto de ésta enfermedad en su calidad de vida y el 84% en su capacidad laboral; el 85% de los médicos admitieron dificultades para diagnosticar la fibromialgia y no haber recibido capacitación para ello; el 90% afirma que es difícil diferenciar la fibromialgia de otros síndromes dolorosos; solo el 10% reconocieron apropiadamente que los puntos dolorosos son más de 11 de los 18 puntos”.
Una de las coincidencias del estudio es que la fibromialgia continúa siendo una enfermedad subdiagnosticada y desconocida, que se hace difícil su diagnóstico precoz y un tratamiento adecuado, generando sufrimiento, gastos y ausentismo laboral en las pacientes de Latinoamérica, aunque se reconoció que hay una tendencia de aumento en el conocimiento de la fibromialgia por los profesionales de la salud y confían en sus habilidades para tratar y manejar a las pacientes, por lo que es imperiosa la necesidad de guías especializadas para el tratamiento.
El Dr. Osvaldo Messina, jefe del departamento de Reumatología del Hospital de Agudos Cosme Argerich, profesor en la Facultad de Medicina de Buenos Aires (UBA) y director médico de IRO (Investigaciones Reumatológicas y Osteológicas, Buenos Aires) afirma que “en Argentina pasa algo parecido a lo que se observa en la encuesta. Los médicos que no son especialistas en el tema – o por lo menos, familiarizados, que cree y reconoce la fibromialgia - por lo general no están alertados sobre lo que es la fibromialgia”. Por lo tanto, lamentablemente impera el desconocimiento de esta patología, que hace difícil su diagnóstico y tratamiento oportuno. Aún entre los reumatólogos, son pocos los que se animan a tratar la fibromialgia porque es una patología compleja que requiere un manejo muy cuidadoso”.
Según la Sra. Blanca Mesistrano, fundadora y presidenta de FibroAmérica, la “situación en la Argentina, gracias al trabajo de divulgación de la misma, está aumentando el número de pacientes con diagnóstico conclusivo, recalcando el papel de los medios de comunicación social y las nuevas asociaciones civiles de fibromialgia”.
Médicos invitados: Dr. Luís Vidal Neira, Coordinador del Grupo de estudio para la Fibromialgia en el Perú.
Dra. Betina Hernández, reumatóloga y docente venezolana.
El Material de Complemento que hemos utilizado para argumentar aún más este interesante y valioso aporte de investigación sobre la fibromialgia por parte del Laboratorio Pfizer, es el libro del doctor Manuel Martínez Lavín, FIBROMIALGIA. EL DOLOR INCOMPRENDIDO. Editorial Aguilar, 2008. 
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viernes, 27 de mayo de 2011

EXPERIENCIA DE VIDA


La experiencia de vida de la  política española MANUELA DE MADRE, y su libro VITALIDAD CRÓNICA. CONVIVIR CON LA FIBROMIALGIA, que lo escribió junto a Gemma Sardá, editorial Planeta, 2007, en Barcelona (España), es un libro testimonial muy instructivo para entender y aceptar que la FIBROMIALGIA es una enfermedad crónica y real. No se puede desperdiciar ni una sola línea  de este valioso material.  Espero que lo leas con atención y puedas extraer algún dato provechoso para tu cuadro de FIBROMIALGIA del testimonio de esta valiente mujer que lo podrás leer aquí. Las experiencias de vidas, siempre nos dejan lecciones muy válidas porque grafican muy bien la problemática desde la óptica de la paciente. Manuela, cuenta como es su convivencia con la FIBROMIALGIA. En un lenguaje claro nos hace entender aquello que no queremos ver, porque al principio, nos cuesta aceptar las limitaciones que nos impone ésta patología, a mí por ejemplo, me sigue costando adaptarme a éste mi otro yo, pero con mi máximo esfuerzo y mi fe en Dios, estoy logrando mi readaptación.
Que mejor, que por estas experiencias de vidas se llegue también a la concienciación de los médicos (y se animen por fin, a diagnosticar y tratar a sus pacientes con esta patología), a los familiares, seres queridos y a las personas en general, que la FIBROMIALGIA existe, es dolorosa, agresiva y en muchos casos, hasta invalidante, y aquí en Paraguay, también ya existimos personas con FIBROMIALGIA.
A continuación, segmentos del testimonio de Manuela (CONOCER AL ENEMIGO y LA DEPRE. Páginas del 77 al 82, de su libro VITALIDAD CRÓNICA).
CONOCER AL ENEMIGO
En todas las batallas es fundamental conocer al enemigo. En la que nos ocupa a las fibromiálgicas, también. Esta maldita dolencia dura años y años, pero con el tiempo se aprende a verla venir aunque es muy imprevisible. Es como una vecina pesada que aparece cuando quiere porque tiene llaves de casa.
La experiencia enseña que determinadas acciones van a favorecer su visita: la tensión, coger peso, un esfuerzo físico, que no tiene por qué ser correr la maratón, sino simplemente ordenar un armario, fregar el baño, cortar verduras, tender la ropa, pelar patatas para una tortilla grande, apretar el tubo de la pasta dentífrica…Todo eso son pequeños sumandos que la invitan a recrearse. Cuando hacía jornadas de trabajo de muchas horas, me iba cargando y, aunque intuía que se acercaba, ya me había pasado, había abusado de mi resistencia y no había remedio.
Para adquirir ese conocimiento de una misma estaría bien llevar un cuaderno, una especie de diario, donde ir anotando las actividades y las horas a las que se han realizado. Con el paso de las semanas y los meses, se observaría qué esfuerzos se toleran peor, cuándo se ha producido una punta de dolor, si influye el momento del día, y a partir de ese aprendizaje tal vez se podría evitar alguna crisis. Se puede llegar a llevar un poco el control de la enfermedad, pero requiere mucho tiempo.
No obstante, es imprevisible, porque, como tiene llaves, se presenta cuando le da la gana. Se cuela cuando percibe que el ánimo está decaído, porque sabe que no va a encontrar resistencia. Es una pescadilla que se muerde la cola. Cuando me he sentido más vulnerable, atacaba más el dolor, y el propio dolor me hacía todavía más vulnerable. Y entonces volvía a sentirme mal, limitada, sin ganas de proponerme objetivos, sin estímulos… Porque el dolor  arrincona, anula. Y ese cansancio perseverante impide que la lucha prospere… hasta hundir en la depresión.
LA DEPRE
La maldita palabra: depresión. Una parte de mi esfuerzo por dar a conocer la fibromialgia y el síndrome de fatiga crónica tiene como objetivo hacer entender a la sociedad en general, y a una parte de la comunidad médica especialmente, que no somos unas histéricas, ni estamos deprimidas cuando lo estamos porque sí. Nuestro estado no es fruto de una depresión, pero la misma evolución de la enfermedad nos puede conducir a ella. Señala el doctor Luís Rojas Marcos que existe un enlace de doble dirección en nuestro organismo tangible y nuestro mundo anímico. En el cuerpo se cuecen las emociones como la alegría, la tristeza, la esperanza, la vergüenza o la ira, pero estas emociones, a su vez, ejercen un impacto determinado sobre la armonía del organismo. ¿Quién no se deprime con un dolor constante? No nos da dolor por estar deprimidos, sino que nos deprime el dolor y la incapacidad de hacer lo que solíamos. El apoyo y entendimiento de los médicos, la familia y los amigos es fundamental, al igual que en otras enfermedades.
¿Quién es tan valiente que no se hunde ante las renuncias, el sentimiento de culpa, los cambios… todo ello enderezado con los síntomas propios de la fibromialgia y la fatiga crónica? Yo me hundí. Siempre me había sentido útil, había estudiado, trabajado, compartido vivencias con otras personas, había formado una familia, había sido feliz en Santa Coloma… y empecé a retroceder, iba para atrás. Al principio era casi imperceptible, pero el proceso va cogiendo carrerilla y no hay quien lo pare. Casi no me reconocía a mí misma, me había ido recluyendo, aislando, dejando de disfrutar…
El dolor y la fatiga deprimen. Y deprime no poder dar buenos momentos a lo que tienes cerca. Y deprime que haya gente que no te crea, que duden. Y –ahora no hablo sólo por mí, lo hago por muchas enfermas- deprime el temor a que no te renueven el contrato, porque si has faltado tres veces en las ultimas semanas, tal vez prescindan de tus servicios. Pero tienes hijos pequeños y hay que llegar al final del mes. Quizá tu marido no lo entiende y está en su mundo de varón machista, sin contribuir en las tareas de la casa. Son miedos que se van yuxtaponiendo: ese miedo de no llegar a todo, de no poder trabajar, de no llevar dinero a casa, de no tener humos para jugar con los niños, de no poder meter la bandeja en el horno, de ser incapaz de cerrar la olla exprés, de pensar que la cabeza ya no se va a poder sostener sobre los hombros…
Reconocer que ya no vales deprime. Además no ves la salida porque al ser una enfermedad crónica nadie te ofrece expectativas de mejoría. En otras enfermedades de más gravedad, aun con el riesgo de una operación o de un tratamiento, tienes un acicate, te presentan un tanto por ciento de posibilidades de curarte, y puedes luchar, plantar cara.
En la fibromialgia no hay porcentajes que valgan, no hay nada. No tenemos ningún derecho a quejarnos, porque aunque sea para toda la vida, no es mortal, y mucha gente sufre dolencias mucho más dolorosas e irreversibles. Pero es humano, a cada uno le duele lo que le toca vivir. Siempre queremos lo que no tenemos.
Yo he llegado a pensar que si con este dolor puedo salvar a tres niños que van a morir de hambre en las próximas horas, pues bendito sea el dolor. lo admito, se me han pasado por la mente esta y otras tontería por el estilo. Sé perfectamente que el dolor no redime y que las diferencias sociales y la pobreza en el mundo no se arreglan así. Son pensamientos inútiles, pero lo absurdo del dolor lleva a perder la capacidad de reflexión y a extraviarte en incoherencias.
La confusión es total. Te dicen: “Lo que está usted es deprimida.” Hasta aquí muy bien, pero ¿cómo no vas a estarlo? Si no duermes, si te duele todo, si no lo entiendes ni te entienden, si pierdes el trabajo y los amigos, si ya no tienes aficiones, sin humor, y te sientes sola, un día y otro… claro que te deprimes. Por suerte se supera. Pero para ello se precisa de un diagnóstico rápido y de un entorno personal y laboral que reúna unos mínimos de calidad y respeto, mucho respeto.
Así concluye estos dos capítulos (21 y 22) del libro MANUELA DE MADRE Y GEMMA SARDÁ, VITALIDAD CRÓNICA. CONVIVIR CON LA FIBROMIALGIA. Una experiencia muy rica, porque dibuja con exactitud la realidad de las pacientes de FIBROMIALGIA. Agradezco y Bendigo en el Nombre de Jesús, al doctor Aníbal Aguayo Calcena, Endocrinólogo-Pediatra paraguayo (que presentó su tesis el pasado 04/03/2011. Universidad del país Vasco, sobre "LA PREVALENCIA DEL SÍNDROME METABÓLICO EN UNA POBLACIÓN DE NIÑOS OBESOS EN EL PAÍS VASCO. SU RELACIÓN CON LA RESISTENCIA A LA INSULINA, LAS ADIPOQUINAS Y GHRELINA.", con nota Sobresaliente, tras largos años de estudios investigativos y ejerciendo la profesión en su especialidad en España, en la ciudad de Bilbao), por tan valioso obsequio y lo que representa para mí este material bibliográfico para ir aumentando más mis conocimientos sobre mi enfermedad, y poder compartir con ustedes las informaciones de interés y de utilidad para todas y todos.

LA FIBROMIALGIA Y EL IMPACTO QUE PRODUCE

(Dr. Carlos Uboldi)
Sobre el abordaje de éste tema, me pareció importante compartir el siguiente material, del libro de FIBROMIALGIA. DOLOR DE MUJER (Capítulo XI, páginas del 87 al 89), del doctor uruguayo, Carlos Uboldi; reumatólogo y fisiatra; además de postgrado en Psiconeuroinmunoendocrinología (PNIE) de la Universidad Católica de Montevideo. En el año 2003 sintió la necesidad de especializarse en fibromialgia, al diagnosticarla en los pacientes y no poder resolver sus dolencias. Formó un equipo multidisciplinario con psiquiatra, psicóloga y fisioterapeuta, para crear un programa de tratamiento que fuera más eficiente en mejorarles la calidad de vida. Docente de la Facultad de Psicología de la Universidad Católica del Uruguay, en los cursos de PNIE en FIBROMIALGIA.
Mi sincera GRATITUD al doctor Uboldi, por obsequiarme tres ejemplares de su libro FIBROMIALGIA. DOLOR DE MUJER, dos de ellos obsequié en su nombre a uno de mis médicos tratantes, a otro amigo que me ayudó desde el principio en la difusión de la FIBROMIALGIA, y un ejemplar es mío y ya forma parte de mi FIBRO-TECA.
CAPÍTULO XI
¿QUÉ IMPACTO PRODUCE?
“A los hombres no los perturban las cosas, sino la visión que tienen de ellas.” (EPICTETO)
La fibromialgia produce con frecuencia una serie de consecuencias en la vida de los pacientes, las personas de su entorno y el medio en que viven. Los síntomas afectan todos los aspectos de la vida, incluido el trabajo, la vida familiar y el tiempo de ocio.
a)    IMPACTO EN LA CALIDAD DE VIDA
La fibromialgia es una de las enfermedades reumáticas que tienen más impacto en la calidad de vida. Las pacientes refieren una gran repercusión en sus vidas en lo referido a capacidad física, actividad intelectual, estado emocional, relaciones personales, carrera profesional y salud mental, de manera que requiere del paciente el desarrollo de múltiples estrategias de afrontamiento.
Un factor beneficioso parece ser el trabajo externo remunerado. Las mujeres empleadas fuera del hogar refieren de forma significativa menor grado de dolor, fatiga o discapacidad funcional, mientras que las exigencias del trabajo del hogar ejercen una influencia negativa en la calidad de vida y el estado de salud de los enfermos.
En varios estudios se ha observado que la calidad de vida es significativamente peor que la de los pacientes ostomizados y con otras enfermedades crónicas como la diabetes, el enfisema, la artritis reumatoidea y la artrosis.
b)   IMPACTO FAMILIAR
La fibromialgia perjudica la vida familiar, incluida la vida de pareja. Los padres, los hermanos y los cónyuges de los enfermos tienen peor calidad de vida que los parientes de los enfermos sin fibromialgia, especialmente en los aspectos funcionales del trabajo y el hogar, la independencia y la salud.
El impacto familiar se debe considerar por:
·        El grado de ruptura familiar que produce, desde el punto de vista psicoafectivo;
·        Las cargas familiares secundarias a la aparición de la fibromialgia, como la redistribución de tareas y los roles en la familia y los roles sociales;
·        Las pérdidas económicas en relación con la inactividad laboral del paciente, así como los gastos relacionados con la enfermedad;
·        El efecto negativo que la estigmatización social puede tenar sobre la paciente.
c)    DISCAPACIDAD LABORAL
Los factores que contribuyen a la importante repercusión sociolaboral de estos pacientes incluyen su alta prevalencia, la percepción de dolor y de malestar generalizado y la pérdida de la función corporal.
En Estados Unidos, entre el 6,3 y 25,3% de los pacientes con fibromialgia reciben pensiones de discapacidad, frente al 2,2% de la población general y el 28,9% de los pacientes con artritis reumatoidea. En nuestro país, aún no es motivo de causal jubilatoria.
d)   COSTOS SANITARIOS
En Estados Unidos, Canadá y países bajos, los costos sanitarios son aproximadamente el doble que los ocasionados por los pacientes con otras enfermedades. Los costos indirectos provocados por el ausentismo laboral y las pensiones por discapacidad suponen el doble que en la población general de los trabajadores. El gasto anual de un paciente con fibromialgia es de 7.813 euros; más el doble del gasto ocasionado por un paciente de espondilitis anquilosante y similar al de un paciente con lumbalgia crónica. Consumen más fármacos y servicios sanitarios e incluso tienen mayor número de intervenciones quirúrgicas que los pacientes con otras enfermedades reumáticas.
En un relevamiento de datos, el doctor Carlos Uboldi junto con la psicóloga Beatriz Cabrera, 40 historias de fibromialgia, encontraron que una de ellas, consultó 513 veces en el lapso de varios años antes de ser diagnosticada. Otra debió ver a 19 médicos -generales y especialistas- antes del diagnóstico. Sobre el punto, el autor manifiesta: “A estos impactantes datos, los empresarios de la salud no le dan importancia. Creemos que deberían hacerlo: ahorrarían muchos recursos sanitarios, en consultas, en análisis de laboratorio, en estudios imagenológicos y otros, generalmente innecesarios.”

lunes, 23 de mayo de 2011

AMOR HOSPITALARIO - EL BUEN SAMARITANO

LA ESPIRITUALIDAD DE LA SALUD
“UN AMOR EN ACCIÓN”

UNA HISTORIA CON HISTORIA
Un día Jesús contó una historia que hizo historia. La narró para confrontar a uno que, por su mucha sabiduría (saber) era un buen teórico del amor pero con su actitud indiferente, no supo ayudar verdaderamente a la persona necesitada,  fuera quien fuere.
El protagonista de aquel relato – un buen samaritano – dio nombre a toda persona que pasa por la tierra haciendo el bien, generosa, desinteresada y gratuitamente; constituyéndose así en alguien cercano de toda persona que no tiene, no sabe, no puede, está enfermo, solo o abandonado…; ofertando una ayuda concreta, hospitalidad al asaltado, herido, enfermo, en el camino de la vida.
¿Por qué esta sencilla historia – o parábola – continua vigente después de dos mil años? ¿Acaso porque nos hemos acostumbrado a pasar de largo de las personas con indiferencia? ¿Acaso porque hemos borrado de nuestras relaciones la misericordia que mueve a la justicia? Lo cierto es que a nuestra sociedad, y en especial, en los centros asistenciales de los enfermos – hospitales, centros de salud, - está inmersa en una crisis de valores, porque le falta potenciar el don de la misericordia, del servicio con calidad y calidez. Veamos si todavía esta parábola del buen samaritano, después de dos milenios, tiene algo que enseñarnos.
EL RELATO
Se levantó un doctor de la Ley (Toráh) – juez, maestro y experto en leyes - , y dijo para ponerlo a prueba:
“Maestro, ¿qué he de hacer para tener en herencia vida eterna?”.
El le dijo: “¿Qué está escrito en la Ley? ¿Cómo lees?”. Respondió: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo”. (Cf. Deut. 6,5 y Lev. 19, 18). Díjole entonces: “Bien, has respondido. Haz eso y vivirás”.
 (Cf. Mt. 5, 43).   
Pero él, queriendo justificarse, dijo a Jesús: “Y ¿quién es mi prójimo?”. Jesús respondió:
Bajaba un hombre de Jerusalén a Jericó, y cayó en manos de salteadores, que después de despojarlo y golpearlo, se fueron dejándole medio muerto. Casualmente, bajaba por aquel camino un sacerdote y, al verlo, dio un rodeo. También pasó por allí un levita, lo vio y siguió su camino. Pero un samaritano que iba de camino llegó junto a él, y al verlo tuvo compasión: y acercándose, vendó sus heridas, echando en ellas aceite y vino; y montándolo sobre su propia cabalgadura, lo llevó a una posada y cuidó de él. Al día siguiente, sacando dos denarios, se los dio al posadero y dijo: “Cuida de él y, si gastas algo más, te lo pagaré cuando vuelva”.
¿Quién de estos tres te parece que fue prójimo del que cayó en manos de los salteadores?”. El dijo: “El que practicó la misericordia con él”. Díjole Jesús: “VETE Y HAZ TÚ LO MISMO” (Lc 10, 25-37).
 GESTOS ELOCUENTES DE CARIDAD
Y acercándose” (v.34)
Sucedió lo increíble: un milagro. El samaritano “se movió a compasión” (v.33). Creando un espacio de misericordia, inicio los gestos terapéuticos de la caridad, con nobleza de corazón y capacidad de previsión:
-         Llegó a él (se hizo próximo);
-         Tuvo compasión (se movió su corazón);
-         Se acercó (superó miedos: ¿me harán algo?;
-         Asistió (ad-sistere: ponerse al lado, en su lugar);
-         Ofreció creativamente sus recursos: el botiquín de este samaritano era el usual de entonces para todo caminante prevenido: una cantimplora de vino y alguna vendas de tela);
-         Vendó sus heridas (tal vez aún desgarró su pañuelo de cabeza o su vestido interior de tela);
-         Derramó aceite (para calmar) y vino (para desinfectar), viejo remedio de la farmacopea universal y recomendado por el griego Hipócrates);
-         Lo montó en la propia cabalgadura (se pone como un esclavo o sirviente de su “señor”);
-         Lo llevó a la posada (buscó ayuda adecuada, sin temer que sospecharan, como un extranjero odiado (samaritanos), de estar envuelto en aquella acción);
-         Cuidó de él (entregó su tiempo);
-         Dio dos denarios al posadero (no escatimó en dar de su propio recurso económico, prometiendo volver para hacerse cargo de sus gastos, previniendo así que el herido no dejara de ser atendido por incapacidad económica).
Este buen samaritano, anónimo bienhechor, fue el amor en acción. Lo suyo fue un amor con todo su cuerpo, con toda su alma: amor con los oídos, con los ojos, con los labios, con la compasión, con los pies, con las manos, con la ternura, con la dedicación y con el desprendimiento. Un amor completo, como Dios manda. Realmente, el buen samaritano ejerció el culto de la caridad, con todas sus “prácticas”, como excelente ministro de la caridad:
-         En el mejor altar: el campo de la necesidad concreta;
-         Con la mejor víctima: el cuerpo malherido de aquel hombre, cuerpo sufriente de Cristo;
-         Con vestiduras aptas: aunque rotas, tal vez, para vendar a aquel hombre;
-         Con profunda inclinación, en actitud de ayuda;
-         Con manos santas, purificadas por la caridad;
-         Con solemne música, palabras tiernas de consuelo;
-         Con buena súplica, los gemidos del herido;
-         Con santa devoción: “La devoción que más agrada a Dios es la de preocuparse por los pobres e impedidos por diversas enfermedades” (San León Magno).
Una obra de arte celebrativo de la caridad sin tacha. Una obra de arte de humanismo, porque quien salva la vida de un hombre, salva a la humanidad.
PERFIL DEL BUEN SAMARITANO
-         Corazón accesible a la misericordia,
-         Voluntad que mueve a hacer el bien, bien,
-         Cuerpo hospitalario,
-         Sana motivación,
-         Creatividad en el amor,
-         Intuición y previsión,
-         Solidaridad con ternura,
-         Proximidad auténtica,
-         Actitud de escucha,
-         Obsequio de tiempo,
-         Creación de espacio para la acogida,
-         Comunión de fuerzas,
-         Humanismo en las relaciones interpersonales,
-         Ofrecimiento sin preguntar, sin exigir,
-         Capacidad de descubrir al necesitado.
Buen samaritano es la persona con quien todos se sienten a gusto, hospedados, albergados, contenidos…Quien hace visible la misericordia…
HOSPITALIDAD ES…
H ermandad,
Ocuparse,
Servicio,
Proximidad,
Iniciativa,
Tiempo,
Acogida,
Liberalidad
Imaginación,
Donación,
Amor,
Detenerse.
JESUS, SAMARITANO
De Jesús, la comunidad creyente recordaba que había pasado hospedando, haciendo el bien y curando a los enfermos (Cfr. Hech 10, 38).  Jesús nos invita a ser los buenos samaritanos de hoy, porque había dicho: “Cuanto hicieron a uno de estos hermanos míos más pequeños, a mí me lo hicieron” (Mt. 25, 40).
Síntesis del Lic. Ricardo Masqueda, basado en el libro del P. Mateo Bautista, sacerdote camiliano).
BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA:
P. MATEO BAUTISTA, Amor Hospitalario, El Buen samaritano, Ed. San Pablo, 2003, Argentina.