martes, 29 de octubre de 2013

ENSEÑAR EN LAS ESCUELAS LA BUENA NUTRICIÓN

 

Fuente: www.abc.com.py, 8 de octubre de 2013
El 70% de la población paraguaya sufre de obesidad, una enfermedad considerada biopsicosocial por los especialistas.
Llama la atención que este problema de salud y estética afecte a una gran cantidad de niños y niñas en nuestro país. Esto se debe en parte a cuestiones genéticas, pero el mayor factor desencadenante es la mala alimentación. Por eso se hace imperiosa la necesidad de enseñar en las escuelas la buena nutrición. Cuidando este aspecto tan primordial, podemos lograr que los niños sean sanos, fuertes y resistentes. Recientemente, el Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social divulgó un informe en el que se instaba a los chicos a consumir más cantidad de frutas y verduras, precisamente para fortalecer el sistema inmunológico, porque con enfermedades como el dengue, lo único que podemos hacer es levantar las defensas.
Conviene realizar una campaña más frecuente y extensiva, repartiendo informaciones y luchando contra el consumo de las comidas chatarras, que son los principales causantes de la obesidad en niños y jóvenes. Más adelante predisponen a enfermedades como la diabetes, la hipertensión arterial, problemas cardíacos y cerebrovasculares. Patrick Holford, psicólogo inglés, va más allá al sostener que problemas emocionales, falta de concentración y memoria, mal humor y depresión, se deben a una mala alimentación. Este profesional aconseja en su libro “Nutrición Óptima” que una terapia psicológica debe complementarse con una excelente alimentación, glucosa, minerales, proteínas y vitaminas.
Son esenciales para un buen desarrollo físico e intelectual. Y hoy día existe una gran oferta de alimentos en los supermercados. No todos son convenientes y he aquí que se hace necesario conocer sus propiedades, y si es posible que se encuentren en su estado natural, es decir libres de químicos. Para eso, también hay que lavar las frutas y las verduras con mucho cuidado si es posible con cloro.
La cuestión de la alimentación es un hábito, un tema cultural; la gente es reacia a cambiar radicalmente dejando de lado las grasas y carbohidratos, e incorporando más frutas, verduras, raíces y semillas. Sin embargo la misión no es imposible. En la actualidad hay excelentes nutricionistas y muchos médicos que optan por la medicina natural, con tendencia naturista. Todos se ponen de acuerdo, en un punto: somos lo que comemos, podemos vivir más y mejor seleccionando alimentos. Por eso, hay que enseñar a comer bien desde pequeño, en la casa y también en el área de salud, en las escuelas.