martes, 19 de julio de 2011

LA SEXUALIDAD EN LA FIBROMIALGIA.

Cuando realizamos este trabajo, los estudios sobre la problemática sexual en pacientes con fibromialgia eran prácticamente inexistentes en España y muy escasos a nivel internacional. Sin embargo, nuestra experiencia en la consulta era que existían importantes dificultades en este tema, aunque los pacientes no lo comentaban a los profesionales sanitarios por diferentes causas. (…) Queríamos saber con qué frecuencia aparecían los problemas sexuales en los pacientes con fibromialgia, en qué consistían exactamente, a qué personas les pasaba, qué impacto tenía este tema en la vida del paciente y en su relación de pareja y, finalmente, si estas cuestiones se comentaban o no a los médicos y por qué. Por ello, seleccionamos una muestra de 25 mujeres diagnosticadas de fibromialgia y atendidas en nuestra consulta de fibromialgia del Hospital Miguel Servet de Zaragoza. (…).
Los resultados que obtuvimos de las entrevistas individuales y de las sesiones de grupo realizadas fueron las siguientes:
1. Las relaciones sexuales son escasas e insatisfactorias: Más del 90% de los pacientes definió así sus relaciones sexuales. Respecto a su frecuencia cuantitativa, la media se encontraba en 1 vez cada dos meses, siendo excepcional el número de pacientes que presentaba una frecuencia superior a 1 coito al mes. Todos ellos confirmaban que la enfermedad había modificado de forma importante sus hábitos sexuales y, aunque la mayoría de ellas se definían como “no muy activas sexualmente” antes de sufrir la enfermedad, consideraban que habían disminuido la frecuencia de las relaciones a menos de un tercio de la actividad sexual previa.
Respecto a las causas que pueden influir en este proceso, los pacientes destacan tres:
a) El dolor muscular / articular: La mayoría de ellas describían las dificultades que les produce el dolor, principalmente articular, pero también muscular. Afirmaban la limitación para encontrar la postura adecuada, la necesidad de utilizar múltiples cojines o accesorios que minimicen las molestias durante el coito, y de cómo tenían que acortar su duración y el juego sexual previo forzando el clímax en el menor tiempo posible antes de que apareciera el dolor. b) También aseguraban que uno de sus pensamientos principales durante el coito es el dolor que van a tener que afrontar durante los días posteriores como consecuencia de los esfuerzos extraordinarios realizados durante el acto sexual, y cómo estos pensamientos los desmotivan a la hora de realizar el acto y disminuían la libido.
c) El dolor ginecológico: En nuestra muestra, al menos un tercio de las pacientes, describía como una causa importante del deterioro de las relaciones sexuales, problemas ginecológicos tipo déficit en la lubricación.
2. Este problema no se habla con los médicos: El 80% de los pacientes confirmaban que nunca habían hablado sobre este tema con ninguno de sus médicos. Las razones que alegan para no hablar son: a) Porque el médico no lo pregunta b) Porque no es importante (dicen que ya se han acostumbrado) o porque piensan que no tiene solución. Cabe destacar que en los grupos de pacientes o en reuniones con otras personas de la asociación de fibromialgia, ocasionalmente sale este tema y se sienten aliviadas al poder comentarlo, porque descubren que es muy frecuente.
3. Relación con la pareja: Más de la mitad de las pacientes opina que sus maridos tienen una gran paciencia y que no ha alterado sustancialmente la relación afectiva aunque sí, lógicamente, la sexual. En los primeros años, el impacto de la enfermedad sobre la función sexual ha podido producir incomprensión y dificultades pero, con el tiempo, la mayoría de los maridos han mostrado un apoyo importante y las pacientes sienten que la relación conyugal es bastante satisfactoria. Sin embargo, consideran que es mucho mayor la incomprensión en el aspecto físico, es decir, en el reparto de tareas de la casa, ya que las parejas (y sobre todo los hijos jóvenes) no les ayudan tanto e, incluso, les recriminan ocasionalmente que no sean capaces de trabajar tanto como antes.
4. Tipo de afectación sexual: Cuando las pacientes describen la afectación sexual que les produce la fibromialgia la que relatan más frecuentemente es la disminución del deseo sexual por el miedo a los dolores que van a sufrir durante los días siguientes al coito. Las dificultades en lubricación es el segundo tipo más frecuente, aunque algunas lo atribuyen a la edad premenopáusica, que es cuando muchas veces aparece la enfermedad. Sin embargo, no parecen existir problemas para alcanzar el orgasmo cuando se tienen relaciones sexuales.
En conclusión, la fibromialgia produce una limitación importante en la función sexual de los pacientes debido, principalmente, al importante dolor osteomuscular al que se asocia durante el acto sexual y a la disminución del deseo sexual por el miedo al dolor que va a producir en los días posteriores al coito .(…)
La exposición de este tema en los grupos fue liberador para muchas pacientes, porque les hizo tomar conciencia de que su caso no es único, y que esta consecuencia de la fibromialgia es muy frecuente.
FUENTE: Dr. Javier García Campayo.
Psiquiatra. Hospital Miguel Servet y Universidad de Zaragoza.

MATERIAL DE APOYO:

FIBROMIALGIA Y SEXO
MANIFESTACIONES, OTROS PROBLEMAS, VIDA DIARIA.

Conseguir una adecuada satisfacción en las relaciones sexuales es un objetivo en la salud y el equilibrio global de cualquier persona adulta. En los pacientes de fibromialgia algunos aspectos del propio trastorno (como el dolor, la fatiga, etc.) o de su tratamiento (los efectos secundarios de algunos fármacos), pueden dificultar el mantenimiento de relaciones sexuales satisfactorias, e incluso a veces, impedir su realización.
Ya hemos descrito algunos de los síntomas más notables en los pacientes de fibromialgia, por lo que no es difícil entender la interferencia que estos pueden llegar a sufrir en sus vidas. Un aspecto más de este deterioro en la calidad de vida puede producirse por las dificultades para disfrutar de las relaciones sexuales, tanto en los casos en los que se cuenta con pareja estable como en el sexo ocasional.
En cuanto a los factores físicos, el dolor y la fatiga son los síntomas que interfieren de forma más notable en la vida sexual del afectado por fibromialgia, a menudo los pacientes describen ese cansancio que hace que sea muy difícil emprender una relación, o el dolor físico ante el contacto de la pareja que puede convertir un acto placentero en todo lo contrario.
En el aspecto emocional, la ansiedad, depresión e incluso los problemas de pareja que emergen a raíz de la enfermedad son más que suficientes para dificultar el disfrute de la vida sexual.
A nivel cognitivo, pueden aparecer dificultades a la hora de concentrarse en las sensaciones placenteras y/o pensamientos negativos del tipo “No voy a poder sentir nada”, “Esto va a salir mal”,  “Mi pareja se enfadará”.
Los factores físicos, emocionales y cognitivos descritos derivan en muchos casos en diferentes problemas sexuales:
·         Causas médicas (dolor, efectos secundarios de los fármacos…),
·        Causas emocionales (depresión, ansiedad, estrés, problemas de pareja…),
·         El malestar general que se deriva de la fibromialgia puede contribuir a la inhibición del deseo sexual,
·         Causas debidas al aprendizaje (inhibición sociocultural, tópicos culturales y sociales o falta de información respecto a la actividad sexual),
·         Dificultad de concentración en las sensaciones sexuales,
·         Incapacidad para relajarse ante la relación sexual,
·         Excesivo control de la excitación sexual,
·         Miedo al fracaso durante la relación sexual,
·         Dificultades para alcanzar el orgasmo,
·         Vaginismo,
·         Dispareunia o dolor en el coito,
·         Bajo o nulo deseo sexual,
·         Fobia al sexo.
Los diferentes problemas en las relaciones sexuales pueden favorecer la aparición de emociones negativas, tales como desilusión, frustración, tristeza. A su vez, estas emociones negativas favorecerán el surgimiento de conflictos y recriminaciones entorno a la relación y no solo por lo que se refiere a la sexualidad, sino, más extensamente, a la relación de pareja. Como consecuencia de dichas tensiones y disputas, no solo el enfermo, sino también su compañero/a se sienten insatisfechos.
La primera de estas medidas es la mejora de la comunicación con nuestra pareja: la mejor forma de conseguir que nuestra pareja haga aquello que nos gusta o no haga aquello que nos duele o molesta es pedírselo; pero teniendo en cuenta que, para mantener su deseo y un clima adecuado, deberemos pedirlo con cariño y amabilidad. Más de la mitad de las personas opina que sus maridos tienen una gran paciencia y que no ha alterado substancialmente la relación afectiva aunque sí, lógicamente, la sexual. En los primeros años, el impacto de la enfermedad sobre la función sexual ha podido producir incomprensión y dificultades pero con el tiempo, la mayoría de los maridos han mostrado un soporte importante y las pacientes sienten que la relación conyugal es bastante satisfactoria.
En el caso de las personas que no tienen pareja estable, las dificultades para mantener relaciones sexuales satisfactorias pueden incidir negativamente en el momento que deciden relacionarse íntimamente con otras personas. Consecuentemente, empeoran las condiciones para conseguir mantener relaciones de pareja estables y duraderas.
Otra de las dificultades asociadas a la actividad sexual es el vaginismo. Esta disfunción suele producirse por el miedo al dolor que puede producir la penetración (dispaurenia). Se genera una contractura del tercio anterior de la vagina que impide la penetración. Esta contractura también puede relacionarse con el dolor propio de la fibromialgia. Si durante alguna de las experiencias sexuales se ha padecido dolor, éste puede quedar condicionado. Es decir, el dolor que ha sufrido la persona durante la relación sexual lleva a que, ante una nueva relación, el propio cuerpo reaccione contrayendo la musculatura para impedir la penetración (el cuerpo mantiene en la memoria que en otra ocasión fue dolorosa, es como un medio de defensa). Esta descripción, que está más centrada en la mujer, también puede ser válida para el hombre. Es decir, puede aparecer dolor en el pene durante la actividad coital y se relacionará con los mismos aspectos ya descritos para el caso de la mujer.
Cada persona es diferente y cada fibromialgia también por lo que la manera de resolver las dificultades sexuales pueden ser muy diferentes, sin embargo lo común es la importancia que tiene la sexualidad dentro de la vida de las personas y el potencial positivo y negativo que puede tener en la calidad de vida. Tener fibromialgia no tiene porqué significar una renuncia a la sexualidad, comprendiendo las posibles interferencias y aprendiendo la mejor manera de resolverlas cualquier persona puede disfrutar de una vida sexual plenamente satisfactoria. El primer paso para lograrlo es entender el sexo como un lenguaje afectivo con la pareja, y no como un lujo para cuando uno se siente en plenas facultades físicas. La sexualidad, es una necesidad básica de la persona y una parte fundamental en la pareja.
Acudir a talleres de sexualidad, buscar información profesional y el acudir a un especialista en sexología son algunos apoyos importantes en los momentos en los que sentimos que la enfermedad está ganando la partida.
Muchas de las posturas clásicas para el mantenimiento de las relaciones sexuales suponen un gran esfuerzo para las personas con fibromialgia. Una estrategia útil en estos casos es utilizar posturas pasivas que produzcan menos fatiga, y movimientos más suaves que resulten agradables, no dolorosos. No existen posturas prohibidas, sino que cada pareja debe estudiarse y decidir en cada caso cual es la que más les beneficia.
Cabe destacar que en los grupos de pacientes o en reuniones con otras personas de la asociación de fibromialgia, ocasionalmente sale este tema y se sienten muy aligeradas en cuanto lo comienzan a comentar, porque descubren que es muy frecuente.
También se deduce que este problema no se consulta con los profesionales sanitarios por falta de confianza en la interrelación médico-paciente.
¿CUÁNDO Y CÓMO TENER RELACIONES SEXUALES?
La manera más satisfactoria es escuchando nuestro propio cuerpo. Si atendemos a las sensaciones de nuestro cuerpo, por ejemplo, si estamos cansados, si hoy la percepción de dolor es menor, si en definitiva nos sentimos en disposición de disfrutar de un momento con la pareja. Si es así, es el momento adecuado. De esta manera nos aseguramos el sentir que la experiencia será agradable. Si forzamos la situación difícilmente nos sentiremos bien, incluso notaremos que resulta desagradable y la próxima vez no nos encontraremos en disposición de tener una  relación sexual. Esto implica, que hemos de aprender a decir no a la pareja cuando no nos apetece. Pero también quiere decir, que si nuestra pareja nos propone tener una relación sexual, demos la oportunidad de sentir, escuchar nuestro cuerpo y probar  a iniciar la relación sexual. No estamos obligados a llegar hasta el final del acto sexual, cabe la posibilidad que, a medio camino, veamos que no estamos del todo dispuestos. Este es el momento de parar y emplazarnos como pareja, para otro momento.
Aprender de un nuevo estilo en las relaciones sexuales, donde la  prioridad es saber cómo nos sentimos y hasta dónde queremos o podemos llegar. Fibromialgia no es equivalente a no poder tener relaciones sexuales, al contrario, incluso es saludable mantener una regularidad, pero modificando aquellos aspectos que pueden entorpecer no solo la relación sexual, sino también la relación de pareja.
Volver a disfrutar de aquellas cosas que nos hacían sentir bien en un tiempo pasado, para ello nos podemos plantear algunas cuestiones tales como ¿nuestras relaciones sexuales, de pareja, fueron en el pasado agradables, satisfactorias, las deseábamos?, ¿cuáles han sido los cambios que se han producido? y de estos cambios ¿hay alguna cosa que podamos recuperar?, ¿Cuáles son las limitaciones actuales?, ¿qué se nos ocurre para superar estas limitaciones?, ¿qué alternativas podemos proponer?, ¿es necesaria la ayuda, el asesoramiento de un profesional de la salud?
Los ejercicios que se proponen en la terapia sexual se conforman como un recurso que ayude a relajarse y disfrutar de la experiencia sensual que genera la relación sexual. El objetivo no es buscar resultados concretos. Se intenta mitigar la preocupación que la persona siente ante la práctica sexual, cambiando la actitud de forma que la sexualidad sea más divertida, que podamos disfrutar practicando sexo con nuestra pareja. Todo ello sin marcarnos objetivos concretos, es decir, que podamos abandonar, continuar o retomar esta actividad ahora lúdica, en el momento que nos apetezca.
Como ya se ha comentado, la principal queja respecto a la inapetencia sexual es que se ha modificado una condición que antes favorecía unas relaciones sexuales óptimas. Para dar solución a esta condición, lo que intentaremos es recuperar reactivar el interés perdido, para enriquecer de nuevo la experiencia sexual.
Otra estrategia terapéutica es la evaluación de las posibles causas del alejamiento afectivo y comunicativo de la pareja, para pasar en un segundo nivel a mejorar los niveles de comunicación verbal, aprender a resolver los nuevos problemas y retos que se le plantean a la pareja. Todo ello, de la manera más efectiva y aportando alternativas de solución que sean aceptables para ambos miembros de la pareja, potenciando la colaboración entre los dos en la resolución de conflictos y dificultades de la vida en pareja. Finalmente, potenciar la expresión de sentimientos y emociones positivas hacia nuestra pareja.
FUENTE: Oscar Asorey Martínez (Psicólogo clínico); Equipo Discasex. Instituto Espill Sexólogos Valencia y Psicólogos Valenciahttp://www.discasex.es/fibromialgia-y-salud-sexual/; Vivir con Fibromialgia Guía de Afibrom; http://fibromialgiayvidaplena.blogspot.com/

martes, 12 de julio de 2011

FIBROMIALGIA (FM). CUANDO EL DISTRÉS SE VUELVE DOLOR (NO) SIMPÁTICO.


POR EL DR. MANUEL MARTÍNEZ LAVÍN 
 
La fibromialgia es un doloroso desorden relacionado con el estrés. Un asunto clave en las investigaciones de la fibromialgia es investigar cómo el distrés se puede convertir en dolor. El sistema nervioso simpático es el elemento más importante del sistema de respuesta al estrés. En modelos animales, trauma físico, infección o ruido distresante pueden inducir conexiones anormales entre el sistema nervioso simpático y el sistema nociceptivo. Los canales de sodio de los ganglios de la raíz dorsal facilitan este tipo de dolor simpático.
Similares mecanismos pueden operar en la fibromialgia. Se han descrito signos de hiperactividad simpática en esta enfermedad. Factores genéticos y/o un estilo de vida distresante pueden llevar a este estado de hiperactividad simpática. Traumas e infecciones son reconocidos desencadenantes de la fibromialgia. Las mujeres que sufren de fibromialgia tienen dolor evocado por catecolamina. La disfunción simpática también puede explicar los síntomas de la fibromialgia no relacionados con el dolor.
En conclusión: En la fibromialgia, el distrés se podría convertir en dolor mediante una forzada hiperactividad del componente simpático del sistema de respuesta al estrés.
INTRODUCCIÓN:
El asunto clave en las investigaciones de la fibromialgia (FM) es definir porqué las personas que sufren de esta enfermedad tienen tanto dolor. La FM es un desorden relacionado con el estrés. Pacientes con FM a menudo asocian el comienzo de su enfermedad con una situación particularmente llena de estrés, como un trauma físico o emocional o con diferentes tipos de infecciones. Adicionalmente es frecuente que estén inmersos en un estilo de vida distresante. Este artículo revisa la evidencia científica que sugiere que, en la FM, el distrés se vuelve dolor mediante un mal funcionamiento del componente simpático del sistema de respuesta al estrés.
SE ANALIZARÁN LOS SIGUIENTES TÓPICOS:
Definición de estrés, distrés y de alostasis.
El sistema nervioso simpático como elemento clave del sistema de respuesta al estrés.
El sistema nervioso autonómico como complejo sistema adaptativo.
Modelos animales que vinculan el desarrollo del dolor simpático con traumas físicos o emocionales y con diferentes tipos de infecciones.
Los canales de sodio de los ganglios de las raíces dorsales como elementos clave en el dolor mantenido simpáticamente.
Distrés físico y emocional en FM.
Datos genéticos y clínicos que sugieren que la FM es un síndrome de dolor neuropático mantenido simpáticamente.
Conclusiones.
ESTRÉS, DISTRÉS Y ALOSTASIS
El término estrés se utiliza de varias maneras y tiene diferentes interpretaciones. La palabra estrés se utiliza para describir la causa (factor estresante) o el efecto (estresado) de un fenómeno.
Una definición fisiológica aceptable de de estrés podrías ser “cualquier estímulo, físico o emocional, que amenaza la homeostasis”. El término distrés también es ambiguo. Fue acuñada por Selye como describir las respuestas maladaptativas al estrés que llevan a daño somático y/o psicológico. El componente emocional de distrés se manifiesta como ansiedad, agotamiento y/o depresión. Hay otros términos médicos relacionados con el estrés, como alostasis (el esfuerzo adicional necesario para mantener el equilibrio) y carga alostática (el precio que el cuerpo paga por ser forzado a adaptarse a situaciones psicosociales o físicas adversas). Estos términos también pueden ser pertinentes en el estudio de la patogénesis de la FM. Estrés, distrés y alostasis tienen connotaciones, tanto físicas, como emocionales. Nuevos abordajes para comprender enfermedades complejas como la FM, se alejan del dualismo cartesiano de mente-cuerpo, y a la vez de ello, abrazan un abordaje científico holístico.
SISTEMA NERVIOSO SIMPÁTICO, COMO ELEMENTO CLAVE DEL SISTEMA DE RESPUESTA AL ESTRÉS.
Los animales vertebrados, incluyendo los humanos, intentan acomodarse a situaciones estresantes mediante la acción alostática de su sistema de respuesta al estrés. Este sistema dinámico se compone principalmente de un elemento hormonal, el eje hipotálamo-hipófisis-suprarrenal, y un componente neural, los sistemas nerviosos; simpático y parasimpático. Ambas partes del sistema de respuesta al estrés están íntimamente integradas y son complementarias. Esta revisión se centrará en el sistema nervioso simpático, porque la activación descontrolada de este sistema en la FM puede en teoría convertir el distrés en dolor.
El sistema nervioso simpático es la parte "aceleradora" del sistema nervioso autónomo. Su contrapartida calmante antagónica es el sistema nervioso parasimpático. El sistema nervioso autónomo es el encargado de mantener la homeostasis mediante las acciones armoniosas y opuestas de estas dos ramas. Este equilibrio mantiene las funciones de los órganos internos, y también mantiene las constantes vitales.
Han sido identificadas estructuras del sistema nervioso central que generan patrones de respuesta autonómica. Estos generadores de patrones se encuentran en múltiples niveles en el sistema nervioso central, incluyendo el hipotálamo y el locus coeruleus, y se pueden combinar en patrones temporales y espaciales para servir a su vez una amplia gama de necesidades de comportamiento.
El sistema nervioso simpático periférico consiste en una rica red neural que se origina en la sección torácica-lumbar de la columna vertebral. Las neuronas simpáticas pre-ganglionares tienen cuerpos celulares dentro de los cuernos de la sustancia gris medular. Las fibras nerviosas de estos cuerpos celulares se extienden a tres tipos de ganglios agrupados en parejas de cadenas simpáticas paravertebrales, varios plexos distales sin pareja y ganglios terminales o colaterales cerca del órgano diana. Fibras simpáticas posganglionares inervan el tronco y las extremidades a través de los nervios espinales. La distribución simpática a la cabeza y al cuello proviene de los tres ganglios de la cadena simpática cervical. Los ganglios pre-vertebrales desaparejados residen en el abdomen y la pelvis, anterior a la columna vertebral, y son los ganglios celiaco, mesentérico superior, aórtico-renal y mesentérico inferior. Las fibras posganglionares derivadas de enlaces sinápticos de las fibras superiores torácicas simpáticas en los ganglios vertebrales forman los plexos terminales cardiaco, esófago y pulmonar. Las fibras posganglionares de los plexos celíaco, mesentérico superior e inferior inervan las vísceras del abdomen y de la pelvis. La médula suprarrenal y otros tejidos cromafines son homólogos a los ganglios simpáticos. La red simpática está muy interconectada. Los troncos nerviosos unen los ganglios paravertebrales entre sí, de modo que, en respuesta a factores de estrés físico y / o mental, la activación simpática induce una respuesta difusa amplificada que pone a todo el organismo en un estado de máxima alerta, preparado para luchar o huir. La hiperactividad simpática provoca nerviosismo, dilatación de las pupilas, taquicardia, vasoconstricción de piel y visceral y vasodilatación muscular, además de muchas otras reacciones.
Las catecolaminas (noradrenalina y adrenalina) son los principales neurotransmisores simpáticos postganglionares que actúan sobre una delicada estructura de amortiguación sináptica, el receptor adrenérgico. Los receptores adrenérgicos son proteínas G acopladas fundamentales para mantener la homeostasis. Estos receptores están ampliamente clasificados como receptores alfa y beta. Los receptores alfa-adrenérgicos están más directamente relacionados con la vasoconstricción, mientras que los receptores beta aumentan el gasto cardíaco y la vasodilatación. Los receptores adrenérgicos se expresan no sólo en el sistema nervioso simpático, sino también en prácticamente cualquier tipo de célula del cuerpo. Los linfocitos y las plaquetas tienen receptores adrenérgicos que son sensibles a las catecolaminas. Por lo tanto, la activación simpática puede tener consecuencias de coagulación e inmunes.
La dinámica del sistema nervioso simpático es difícil de evaluar. Las mediciones estáticas de las catecolaminas sanguíneas o urinarias son incapaces de seguir la actividad en constante cambio del sistema nervioso simpático. Afortunadamente, hay un nuevo método dinámico basado en ordenadores que es capaz de estimar la influencia del simpático y del parasimpático en los ritmos cardíacos. Este método se conoce como análisis de la variabilidad del ritmo cardíaco (HRV). Como se verá más adelante, diversos estudios del HRV han encontrado anomalías del sistema nervioso simpático en pacientes con FM.
EL SISTEMA NERVIOSO AUTÓNOMO COMO SISTEMA ADAPTATIVO COMPLEJO.
La ciencia es una disciplina en constante cambio. El actual modelo médico lineal-reduccionista parece incapaz de comprender la FM y las enfermedades similares. La complejidad es un nuevo paradigma científico que probablemente tendrá un impacto en la práctica de la medicina. La complejidad se originó a partir de la capacidad impresionante del ordenador para realizar cálculos que van mucho más allá de la capacidad del cerebro humano. La complejidad reconoce que el universo está lleno de complejos sistemas que funcionan de una manera aparentemente desordenada en un esfuerzo por adaptarse a los cambios del entorno. En estos sistemas complejos, la magnitud de la respuesta no es proporcional a la intensidad del estímulo, por lo tanto, los algoritmos lineales son inútiles. Del mismo modo, para los sistemas complejos, el todo es diferente de la suma de sus partes, por lo tanto, los enfoques reduccionistas son inútiles. La única manera de entender un sistema complejo es con un enfoque holístico, considerando la dinámica del sistema en su totalidad y la evaluación de su adaptación al medio ambiente. Por lo tanto, el holismo tiene ahora una base científica. Los sistemas complejos saludables tienen un comportamiento elástico desordenado. Si un sistema complejo se convierte en un comportamiento predecible ordenado, sufre degradación y finalmente se muere.
La complejidad puede cambiar algunos dogmas médicos. La actual visión médica propone que la enfermedad aparece cuando hay desorden en el funcionamiento del cuerpo. La complejidad propone lo contrario: el desorden es saludable y la uniformidad conduce a enfermedad. Existentes correlaciones lineales clínico-patológicas ven el daño estructural como la esencia de la enfermedad. Nuevos paradigmas proponen que la enfermedad es una disfunción.
Paradigmas de la ciencia de la complejidad pueden ayudarnos a entender la FM. El sistema nervioso autónomo puede verse como un complejo sistema adaptativo. Se trata de un sistema jerárquico y descentralizado autorregulado, desde células a neuronas y desde neuronas al sistema nervioso. Cada nivel mantiene una cierta independencia a la vez que contribuye a un nivel más alto de organización. Como se verá más adelante, alteraciones autonómicas en la FM sugieren que hay degradación de este sistema de adaptación, con presencia de rígida hiperactividad simpática. Desde una perspectiva filosófica, la FM puede verse como un intento fallido de nuestro principal sistema adaptativo complejo para acomodarse a un ambiente hostil.
MODELOS ANIMALES VINCULAN EL DESARROLLO DE DOLOR SIMPÁTICO, A TRAUMA FÍSICO Y EMOCIONAL, Y A DIFERENTES TIPOS DE INFECCIONES.
Los modelos animales demuestran que el trauma y el distrés físico pueden causar dolor crónico a través de la transmisión simpática aberrante. La ligadura del nervio ciático es un modelo estándar que se utiliza para estudiar el dolor neuropático. En ratas, la lesión del nervio ciático provoca conexiones anormales entre el sistema nervioso simpático y el sistema nociceptivo. Estos cortocircuitos tienen lugar en los ricos nódulos sinápticos paravertebrales, llamados ganglios de la raíz dorsal. En circunstancias normales, no hay inervación simpática significativa de ganglios de la raíz dorsal.
Las cosas cambian drásticamente después de una lesión en un nervio: hay fibras simpáticas brotando vía sobre-expresión del factor de crecimiento neural. En tales casos, las catecolaminas o la actividad simpática son capaces de inducir dolor e hiperalgesia.
Los ganglios de la raíz dorsal también pueden actuar como santuario de agentes infecciosos. El virus del herpes puede permanecer latente durante años en estos sitios. Tras la reactivación, el herpes puede inducir neuroplasticidad de los ganglios de la raíz dorsal. La neuralgia post-herpética puede ser la manifestación dolorosa resultante. Un mecanismo similar puede operar en los casos de la enfermedad de Lyme crónica.
Los canales de sodio situados en los ganglios de la raíz dorsal son los guardianes moleculares de la detección del dolor en los nociceptores periféricos. Nueve subunidades del canal del sodio han sido identificados (Nav1.1-Nav1.9), cada uno con un sistema único de distribución nervioso central y periférico. Una isoforma (Nav1.7) codificada en el gen SCN9A del cromosoma 2q24.3 se expresa predominantemente en las neuronas sensibles al dolor de los ganglios de la raíz dorsal y en los ganglios de las neuronas simpáticas. Una sola mutación Nav1.7 (L858H) induce hiperactividad eléctrica de las neuronas sensoriales en los ganglios de la raíz dorsal y, al mismo tiempo, produce hipo-reactividad de las neuronas de los ganglios simpáticos. Varias “canalopatías de sodio" se han asociado a raros síndromes dolorosos disautonómicos, como eritermalgia primaria y el trastorno paroxístico de dolor extremo (anteriormente síndrome de dolor rectal familiar).
Los modelos animales muestran también cómo el distrés puede llevar al dolor. En ratas, el ruido impredecible puede inducir a hiperalgesia mecánica y crónica, mediada por catecolaminas. Estos modelos animales muestran cómo el distrés físico y emocional, así como diferentes tipos de infecciones, pueden inducir a enfermedades de dolor crónico dependientes del simpático. Emergentes evidencias sugieren que mecanismos similares pueden ser operativos en FM.
DISTRÉS FÍSICO Y EMOCIONAL EN LA FIBROMIALGIA
Tanto los factores de estrés físicos, como los emocionales son frecuentes desencadenantes de FM. El trauma corporal, sobre todo la lesión de latigazo cervical por accidente de automóvil, es un desencadenante reconocido de la FM. Además, diferentes tipos de infecciones se han asociado con el desarrollo de FM. Los agentes implicados incluyen virus (por ejemplo, hepatitis C, VIH, herpes) y Borrelia; este último es el agente infeccioso en los casos de enfermedad de Lyme. Las mujeres con FM tienen una mayor incidencia de anterior abuso sexual o físico.
Por otra parte, los pacientes con FM a menudo están sumergidos en un estilo de vida estresante. Un estudio prospectivo encontró que el desarrollo de esta enfermedad estaba asociado con el bullying en el trabajo, alta carga laboral y bajas posibilidades en la toma de decisiones. La ansiedad y la depresión son frecuentes compañeros de la FM. Además, muchos pacientes con FM parecen haber creado su propio "estrés del estilo de vida" por esforzarse demasiado a nivel físico o mental, ser demasiado perfeccionistas o demasiado comprometidos en el trabajo, o autosacrificarse de manera desproporcionada.
LOS DATOS GENÉTICOS Y CLÍNICOS, QUE SUGIEREN QUE LA FIBROMIALGIA (FM) ES UN SÍNDROME DE DOLOR NEUROPÁTICO, MANTENIDO SIMPÁTICAMENTE.
Diferentes grupos de investigadores han descrito la disfunción del sistema nervioso simpático en pacientes con FM. La mayoría de las investigaciones utilizó el análisis de la HRV como herramienta de comprobación. De la revisión de la literatura emerge un claro patrón de anomalías simpáticas en la FM: hiperactividad simpática basal acompañada de una respuesta simpática embotada a los diferentes tipos de factores de estrés. Las alteraciones de la HRV sugestivas de disfunción simpática son quizás la alteración más consistente descrita hasta ahora en la FM.
Hemos propuesto que este comportamiento simpático anormal puede explicar todos los síntomas y que la FM es un síndrome de dolor neuropático mantenido simpáticamente.
La Asociación Internacional para el Estudio del Dolor define el dolor neuropático como: "El dolor iniciado o causado por una lesión primaria o disfunción en el sistema nervioso". Según los algoritmos lineales, un grupo de expertos de la misma sociedad ha redefinido recientemente el dolor neuropático como "dolor que se origina como consecuencia directa de una lesión o enfermedad que afecta al sistema somatosensorial", y se introdujo un sistema de graduación de dolor neuropático "definitivo", "probable" y "posible". Esta redefinición lineal hace hincapié en "daño" en vez de "disfunción" como la esencia de la enfermedad. Como ya se dijo anteriormente, en contraste con este punto de vista, nuevos paradigmas científicos sugieren que enfermedad es disfunción.
Proponemos en base a los tres siguientes argumentos que la FM es un síndrome de dolor neuropático:
1. FM es un estado de dolor independiente del estímulo. No hay daño estructural que podría explicar la intensidad del dolor.
2. La presencia de alodinia es característica esencial de la FM.
3. La presencia de parestesias como característica distintiva de la FM.
Parece difícil atribuir una etiología que no sea dolor neuropático a un síndrome de estas características.
Entre los síndromes de dolor neuropático, proponemos que el dolor de la FM es mantenida simpáticamente en base a las tres cuestiones siguientes:
1. La alta frecuencia de trauma físico o psicológico como un evento de disparo.
2. Los signos de incesante hiperactividad simpática.
3. Un estudio a doble ciego que muestra que inyecciones con noradrenalina reavivan (“rekindle”) el dolor de la FM.
Los estudios genéticos apoyan el concepto de la FM como síndrome de dolor mantenido simpáticamente. Catecol-O-metil-transferasa (COMT) es la enzima encargada de limpiar el sistema de catecolaminas. En individuos sanos, la percepción del dolor está relacionada con haplotipos del gen COMT vinculados con una defectuosa enzima para la limpieza de catecolaminas. Un estudio prospectivo demostró que los individuos sanos con haplotipos de estos genes son propensos a desarrollar síndromes de dolor crónico, como desorden de la articulación témporomandibular. Varios grupos de investigadores han demostrado alteraciones del gen COMT en pacientes con FM. Cabe señalar, sin embargo, que esta asociación no se encontró en un estudio en personas con dolor crónico generalizado. La razón de esta discordancia queda por explicar. Además, las personas que sufren de FM tienen polimorfismos génicos asociados con defectos en los receptores adrenérgicos.
El concepto de FM como síndrome de dolor neuropático mantenido simpáticamente puede ofrecer nuevas vías de investigación. En primer lugar, este concepto valida síntomas de la FM. Pocos médicos dudarían de la validez de la neuralgia post-herpética, incluso en ausencia de daño tisular ostensible. Además, la fructífera investigación en animales y seres humanos sobre la patogénesis del dolor neuropático y del dolor simpático se puede aplicar al estudio de la FM.
Recientes estudios genéticos sugieren que la FM severa puede ser un canalopatía de sodio. En comparación con los controles sanos, las mujeres mexicanas con FM tienen diferentes polimorfismos de genes de los canales de sodio situados en los ganglios de la raíz dorsal y en los ganglios simpáticos. Este nuevo hallazgo podría tener implicaciones terapéuticas. Los bloqueadores de los canales de sodio pueden llegar a ser agentes terapéuticos útiles para la FM. Los bloqueadores de los canales de sodio disponibles en la actualidad son débiles y no específicos. Se están desarrollando selectivos bloqueadores de canales resistentes a la tetrodotoxina y puede que en el futuro constituyan una importante opción terapéutica para el dolor de la FM.
CONCLUSIONES:
La FM puede verse como un intento fallido de nuestro principal sistema adaptativo complejo para acomodarse a un ambiente hostil. Una enfermedad en la cual el distrés se transforma en dolor mediante la rigidez del sistema simpático. Determinados polimorfismos del gen COMT o del receptor adrenérgico predisponen a un estado hiperadrenérgico persistente. Traumas físicos o emocionales pueden actuar como eventos desencadenantes.
Diferentes tipos de infecciones también pueden desencadenar la enfermedad. Semejantes factores de estrés son confrontados con el elemento principal del sistema de respuesta al estrés, el sistema nervioso simpático. La crónica hiperactividad simpática resultante conduce a aberrante neuroplasticidad de los ganglios de la raíz dorsal, al establecer conexiones anormales entre el sistema nervioso simpático y el sistema nociceptivo. Tienen lugar alteraciones en la expresión de los canales de sodio. Se desarrolla un síndrome clínico de dolor neuropático mantenido simpáticamente. La hiperactividad simpática también puede explicar otros síntomas de la FM como la ansiedad, el insomnio y el intestino irritable. La hiporreactividad simpática al estrés puede explicar la fatiga constante.
Este paradigma de la fibromialgia disautonómica exige un tipo integral (holístico) de terapia en un esfuerzo por recuperar la complejidad de nuestro sistema principal de adaptación y, por tanto, por mejorar el tono basal simpático. Específicos bloqueadores de los canales del sodio pueden llegar a ser valiosos agentes para aliviar la manifestación más acuciante de la FM: el dolor crónico generalizado.
Fuente de Información: www.plataformafibromialgia.org
Última Actualización: el Sábado, 25 de Junio de 2011 22:36

Traducido por Cathy van Riel para la Plataforma para la Fibromialgia, Síndrome de Fatiga Crónica y SSQM, Reivindicación de Derechos. Madrid, Junio 2.011 http://www.plataformafibromialgia.org
Teóricos mecanismos etiopatogenéticos en la fibromialgia. Vean el texto para detalles. COMT, catecol-O-metiltransferasa. Ver enlace: www.hindawi.com/journals/prt/aip/981565.pdf
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