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sábado, 31 de agosto de 2019

LA RESILIENCIA, UNA ENERGÍA HUMANIZADORA PARA SALIR ADELANTE Y VICTORIOSOS SIEMPRE


Paz y bendiciones mis queridos lectores de Fibromyrian. Escribir para ustedes es una verdadera medicina para mí.
Quienes visitan mi blog, ya están acostumbrados a leer en esta página, artículos referente a la fibro o enfermedades a fines, como también, sobre temas de interés general que favorezcan a nuestro desarrollo personal e integral. Y éste material que hemos seleccionado con mi grupo de fibrofamilia, no sería la excepción, y se basa en un libro del Dr. José Carlos Bermejo, religioso camilo español del Centro de Humanización de la Salud de Tres Cantos, Madrid, España.
Desde mi óptica de paciente, encontré un humilde método para afrontar la enfermedad del dolor crónico, que se traduce en mi frase favorita que ustedes bien ya la conocen, estas palabras hilvanas se convirtieron en mi estilo de vida: "el dolor se afronta mejor, con espiritualidad y resiliencia". Por eso me pareció oportuno hablarles en una breve reseña, del libro sobre la Resiliencia.
José Carlos Bermejo, en su libro "Resiliencia, una mirada humanizadora al sufrimiento", presenta la resiliencia como un elemento potencialmente humanizadora, tanto como clave de lectura de la experiencia humana de sufrimiento, enfermedad, trauma, duelo, como por la parte del agente de salud o social que acompaña.
La consideración positiva de los recursos -a veces latentes- de la persona constituye un potencial que conviene explorar en el acompañamiento. Por eso, los diferentes testimonios y estudios realizados en el campo de la superación de las crisis y los traumas nos invitan a interesarnos por una visión positiva que dibuje caminos posibles y de esperanza cuando otros planteamientos dibujan y vaticinan fracaso y pesimismo.
Inicialmente, los estudios de resiliencia se centraron en niños y en familias, para trabajar elementos formativos que les permitieran modificar la forma de ver las dificultades y ser más eficaces. Hoy el tema es afrontado desde diferentes entornos en los que este enfoque positivo de la persona puede cambiar modelos de intervención centrados más en la vulnerabilidad.
Según José Carlos Bermejo, escribir sobre la resiliencia en el Centro de Humanización de la Salud es sumar a la corriente que canta a la libertad y a las posibilidades de los seres humanos en medio del sufrimiento. Él considera la resiliencia no como una mera característica de algunas personas, sino como la suma e interacción entre elementos intrínsecos y extrínsecos, el tema se convierte en apasionante para quien desea ayudar a las personas en situación de dificultad.
No se trata solamente de indentificar a las personas con temperamento favorable a la resiliencia, sino también fomentar los entornos potenciadores y los modelos de intervención positivos para renovar la mirada sobre las personas. Y es que la mirada tiene un gran poder potenciador de las capacidades del prójimo.
En los años ochenta, la psicóloga Emmy Wermer, llevó a cabo un estudio longitudinal y prospectivo: el seguimiento de 698 individuos (nacidos en 1955) desde el período prenatal hasta la edad de 32 años. Las niñas y niños eran los patitos feos de familias pobres de los barrios fondos de la isla hawaiana de Kauai. En el estudio, Emmy Wermer tuvo la intuición de considerar aquellos casos en que se adaptaron positivamente y llegaron a ser adultos con una vida equilibrada y competente, a pesar de vivir situaciones de gran riesgo o adversidad durante la infancia. Los etiquetó como personas resilientes.
Desde entonces, la resiliencia está sirviendo en el marco de la psicología positiva y en la espiritualidad, para referir posibilidades de éxito, superación y crecimiento en medio de la dificultades de la vida (...). 
Y presenta el cuento sobre el hombre malvado que tenía un carácter violento y pesimista, Ben Sadok, que atravesaba un oasis.  En la orilla del oasis había una joven palmera que estaba creciendo con energía. Esta le hirió los ojos a Ben Sadok. Entonces agarró una pesada piedra y la puso encima de la corona de la joven palmera. Y, riéndose pérfidamente, continuó su camino.
La joven palmera se sacudió y se inclinó e intentó deshacerse de la pesada carga sin éxito. La piedra estaba fuertemente puesta encima de su corona. Por más que intentaba empujar, no tenía fuerzas suficientes para deshacerse de ella. 
Entonces la joven palmera arañó el suelo y excavó y se mantuvo a pesar de la pesada carga empujándola. Como no podía estirar sus ramas, fue hundiéndo y hundiéndose sus raíces tan profundamente que encontró las vetas de agua más escondidas del oasis. Esas aguas frescas y profundas la alimentaron y fortalecieron, dándole tanta fuerza que empujó la piedra tan alto que ya ningún árbol hacía sombra a su corona. El agua de las profundidades y el sol de las alturas convirtieron al joven árbol en una palmera reina. 
Al cabo de unos años volvió Ben Sadok, para alegrarse la vista con el árbol enfermo que él había estropeado. Buscó sin éxito. Entonces la palmera, más orgullosa ahora, bajó su corona, enseñó la piedra y dijo:
-Ben Sadok, tengo que darte las gracias porque tu carga me ha hecho fuerte. 
Así es la resiliencia, es ese canto a las posibilidades de crecer en situaciones adversas, difíciles de crisis. Es el otro extremo del victimismo (...) 
Espero desde el corazón, que a todos quienes lean el presente artículo y estén atravesando por momentos difíciles sin importar lo que sea el motivo, sepan encontrar en sus líneas una chispa de esperanza que les ayude a creer en las posibilidades de salir siempre adelante y victoriosos. 
Que nuestro Papito Dios nos conceda siempre Su Gracia, para entender que "el dolor se afronta mejor con espiritualidad y resiliencia". Ánimo, que el Dios de la Vida camina con nosotros, y siempre saldremos adelante. ShAlom!!!
Fuente consultada:
Bermejo, José Carlos, Resiliencia. Una mirada humanizadora al sufrimiento. p. 5-7, PPC Editorial y Distribuidora (2011). Primera edición en PPC Cono Sur: Buenos Aires, 2014.
Las imágenes fueron seleccionadas de la web.


martes, 1 de diciembre de 2015

UN CUENTO SALUDABLE Y SANADOR - "Los Colores y el Arco Iris" de la Relación de Ayuda

 Según el Dr. José Carlos Bermejo, religioso camilo, doctor en teología pastoral sanitaria, director del Centro de Humanización de la Salud en Tres Cantos (Madrid-España) lanzó el libro "Regálame la salud de un cuento·, porque leer un cuento es "saludable, y leer a otra persona es más saludable aún; genera bienestar, contribuye al equilibrio emocional, provoca relajación y, en muchas ocasiones, invita a mirarse a sí mismo dejándose interpelar por su provocación ética".

Por eso, les propondré un cuento cada mes, "para leer en voz alta, y/o contar a otras personas, a familiares, a ENFERMOS, a personas mayores, a amigos porque tiene un valor saludable para la relación; comunica amor. Estos cuentos son regalos, son medios para provocar la reflexión personal y el trabajo en grupo, para contribuir a generar SALUD en el CORAZÓN y en la relaciones. Y parafraseando a San Camilo de Lelis, para "poner más corazón en las manos", es decir, humanizar a través de la relación de ayuda, impregnada de valores y espiritualidad, a la medida de la dignidad humana.

El P. Arnaldo Pangrazzi, religioso camilo, en su libro "Girasoles junto a Sauces-En diálogo con los enfermos", afirma que la "atención global a la persona es una de las claves para humanizar, porque el arte de amar a Dios, al prójimo y a sí mismo engloba los diversos componentes, esferas, dimensiones de la persona: la dimensión física (amar con todas las fuerzas), la dimensión intelectiva (amar con toda la mente), la dimensión emotiva (amar con todo el corazón) y la dimensión espiritual (amar con toda el alma) desde la perspectliva bíblica (Cf. Lc 10, 27). 

Es decir, que la persona camina hacia la plenitud en la medida en que sabe desarrollar e integrar las diversas dimensiones de su propio ser. De ahí que la relación de ayuda, en especial con los enfermos, en nuestro caso con los pacientes de FIBROMIALGIA, sea SANADORA en la medida en que quien la practica esté atento a la GLOBALIDAD, INTEGRAL, HOLÍSTA, o sea en la medida en que sea sensible a las zozobras o a los sufrimientos del cuerpo, acoja las preocupaciones de la mente y las necesidades del corazón, y valore las responsabilidades sociales y los recursos espirituales del enfermo" (Cf. pág. 81-86).
 "El arte de saber relacionarse bien con las personas comporta, por una parte, la atención a las cinco dimensiones y la capacidad de sintonizarse con los ingredientes que constituyen cualquier diálogo. Estos ingredientes son como anillos que rodean el núcleo central de la persona.

El núcleo de la persona se compone de las dimensión física con sus ingredientes de las necesidades y actitudes; de la dimensión emotiva con los sentimientos y mecanismos de defensa; de la dimensión intelectiva con las motivaciones y expectativas; la dimensión social con las máscaras y roles y la dimensión espiritual con los valores y la espiritualidad".
Para comprender la atención global de la persona, les presentamos el cuento de los "Colores y el arco iris".
Un día, los colores decidieron reunirse para establecer cuál de ellos era el más importante.
El verde se presentó enseguida como el más merecedor del liderazgo, diciendo: "Yo soy el color de la hierba (...) Yo represento la primavera y la esperanza".
El azul se abrió paso diciendo: "Yo soy el color de la profundidad que abarca el universo. Yo represento la paz y la serenidad".
De repente apareción el amarillo: "Yo soy el color que lleva la sonrisa al mundo. Yo represento la energía y la alegría".
Tímidamente entró la naranja, diciendo: "Yo soy el color que anuncia el día; yo represento el calor y la salud".
El rojo apareció diciendo: "Yo soy el color de la sangre, soy el centro de atención, porque represento la intensidad del amor".
El púrpura avanzó diciendo: "Yo represento la realeza; yo represento la autoridad, lo sagrado y lo misterioso".
Desfilaron otros colores, cada uno con sus propias razones, y se encendió un animado debate acerca de a quién correspondía el liderazgo, la primacía. De pronto se oó un trueno, seguido de relámpagos y lluvia. Los colores huyeron atemorizados, se apretaron unos con otros y de improviso, oyeron la voz de la lluvia: "Qué tontos que son. ¿Porqué se preocupan de saber quién es el más importante? ¿No se dan cuenta de que DIOS les ha creado diferentes para que cada uno de ustedes puedan honrarlo con su propia especificidad y belleza? Y dicho esto, tomó consigo a los colores, se dirigió hacia el horizonte, y allí, con un amplísimo gesto, TRAZÓ UN ARCO IRIS EN EL CIELO, diciendo: "Su misión no consiste en ser más que los demás sino en ARMONIZAR SUS COLORES FORMANDO EL ARCO IRIS".
A modo de conclusión
Por lo tanto, quienes, por diversos motivos, tenemos contacto con el enfermo, estamos llamados a tener en cuenta la variedad de las necesidades que experimenta y esforzarse por responder a ellas en el modo y tiempo considerados oportunos. Dios nos ha creado con necesidades y la posibilidad de satisfacerlas como formas del plan de salvación. Las necesidades y los sentimientos piden atención y respuestas adecuadas, tanto en el plano personal y relacional. (Cf. pág. 94-103).
Atendamos y cultivemos la atención global de las personas, especialmente con las personas, vulnerables, enfermas, como los enfermos de fibromialgia, y demás personas que sufren de diversas enfermedades, de manera especial, las que padecen de enfermedades crónicas; así todos juntos desarrollaremos una mejor calidad de vida y el bienestar integral.
Artículo elaborado por el Lic. Ricardo Masqueda.
Bibliografía Consultada
P. Arnaldo Pangrazzi, Girasoles junto a sauces. En diálogo con los enfermos. 1999, pág. 81-86.
José Carlos Bermejo, Regálame la salud de un cuento. 2004, contratapa.

sábado, 11 de abril de 2015

HUMANIZAR EL ABORDAJE DEL DOLOR Y DEL SUFRIMIENTO CON ESPIRITUALIDAD Y RESILIENCIA

Según el Dr. José Carlos Bermejo, religioso camilo español, doctor en teología pastoral sanitaria, es director del Centro d Humanización de la Salud (Madrid), profesor de "Relación de Ayuda" (Counselling), etc. desarrolló el tema de "Humanizar el abordaje del dolor y del sufrimiento" que compartimos con ustedes con mucho gusto, con la esperanza de que sea un instrumento de esperanza y resiliencia en el afrontamiento de la fibromialgia y todas las circunstancias adversas de la vida.
1. Dolor y sufrimiento
El dolor según el Dr. Manuel Martínez Lavín, experto mexicano en fibromialgia, basado en la Asociación Internacional para el estudio del dolor (IASP) "es una "experiencia sensorial y emocional desagradable, asociada a un daño tisular real o potencial, o descrita en tales términos". El dolor agudo es un mecanismo primordial de defensa que sirve para mantener a nuestro cuerpo libre de daño, ileso, intacto. Y el dolor crónico, deja de ser útil para el inviduo que lo experimenta. Con el tiempo, el aspecto emocional del dolor toma predominancia y el padecimiento se conviert en un síndrome desgastante. La fibromialgia es un tipo de dolor neuropático porque se debe a una disfunción intrínseca del sistema somatosensorial". (Cf. Manuel Martínez Lavín, La Ciencia y la Clínica de la Fibromialgia, pág.7).
José Carlos Bermejo, afirma que el dolor puede ser causa de sufrimiento, pero puede existir sufrimiento sin dolor. Incluso, con nuestra actitud podemos disminuir el dolor y aumentar el sufrimiento.
Cassel refiere que el sufrimiento es el estado de malestar inducido por la amenaza de la pérdida de la integridad o desintegración de la persona, con independencia de su causa.
La persona que padecen dolor declaran con frecuencia que únicamente sufren cuando su origen es desconocido, cuando creen que no puede ser aliviado, cuando su significado es funesto, cuando lo perciben como una amenaza. Es decir, una persona fibromiálgica que sufre de dolor neuropático, siente dolor pero puede no sufrir, porque conoce lo que és la fibromialgia, sus síntomas, posibles causas y afronta el tratamiento con todos los recursos disponibles, pero sobre todo, con espiritualidad y resiliencia y así lucha día a día "firmes en la esperanza" de una mejor calidad de vida.
El dolor, dice Ramón Bayés, se transforma en sufrimiento cuando se teme su prolongación, reaparición o intensificación en el futuro sin posibilidad de control. Una persona puede sufrir - como todo ser humano- por perder un ser querido, por sentir inseguridad, por sentir tantas impotencias y limitaciones o sentirse un peso para los demás y por tantas otras causas.

Hablar de sufrimiento es hablar de indefensión percibida, de sensación de amenaza y el sentimiento de impotencia. En el sufrimiento lo importante no son los síntomas, sino las valoraciones de intensidad amenazadora que los síntomas suscitan en las personas.
Humanizar los servicios comporta no sólo identificar y controlar los síntomas, rehabilitar o intentar curar, sino determinar el grado vivencial de amenaza experimentada por cada una de las personas afectadas. El objetivo de los profesionales de la salud no es sólo prevenir y curar las enfermedades, sino también ayudar a morir en paz, a vivir sanamente el sufrimiento inevitable. Es decir, aliviar en lo posible el sufrimiento y tratar de conservar la vida merezca ser vivida.
2. Vivir sanamente el sufrimiento
Si antes el dolor, la estrategia más saludable es su alivio farmacológico, - como el caso de la fibromialgia, con el uso de la pregabalina- después de ser interpretado, ante el sufrimiento, creemos que son los recursos relacionales los más importantes para desplegarlos en un sano acompañamiento humanizado.
 Las Claves para vivir sanamente el sufrimiento
Eliminar el sufrimiento que potencialmente puede desaparecer controlando los síntomas que producen displacer.
Luchar contra el sufrimiento injusto, innecesario, evitable.
Mitigar en lo posible, el sufrimiento evitable.
Integrar el sufrimiento que no se puede superar.
 
Crecer en el sufrimiento inevitable (resiliencia)
Muchas veces podemos "inclinarnos hacia abajo " o "doblarnos como las palmeras" son metáforas de resiliencia. La palmera deja pasar los fuertes vientos, se doblan y agachan su cabeza, pero se recobran y siguen creciendo después de las tormentas, robusteciendo así su tronco y su resistencia, es una imagen de resiliencia.
La resiliencia es un modo de vivir el sufrimiento y la fibromialgia
La resiliencia personal es la capacidad de afrontar la crisis, reconstruirse y no perder la capacidad de amar, de luchar, de resistir, antes bien, potenciar los recursos interiores para luchar.
Es el arte de no dejarse arrastrar por el impacto de un mar embravecido en medio de la tempestad personal en la que experimentamos nuestra embarcaciòn amenazada, quizás sin rumbo.
La persona resiliente se mantien y logra un nuevo rumbo aún más interesante y consistente que antes de la tormenta.
Espiritualidad o cultivo interior
A veces pensamos que "hay que ver para creer" pero eso no es fe, porque es más verdadero pensar que "hay que creer para ver", sobre todo, para ver lo más importante, lo que alcanza a ver sólo el corazón o el que cree, tiene una espiritualidad y resiliencia.
La inteligencia emocional nos propone cultivar el autoconocimiento, el autocontrol emocional, la capacidad de motivarse a sí mismo.
Podemos encontrar  dentro de nosotros mismos muchas potencialidades de soñar despiertos sin ser ingenuos, de desear y trabajar por el bien.
Voluntad de sentido
La proactividad es tomar la iniciativa, tomar las riendas de nuestra propia vida, de sentirnos responsables incluso ante lo que no se pueda cambiar, es sentirse libre ante las adversidades que quieren esclavizarnos.
Desde la perspectiva de la logoterapia, la disposición de buscar un para qué a todo lo que nos ocurre, aunque no comprendamos el porqué, forma parte de esta voluntad de crecer en las crisis.
La resiliencia es el resultado de múltiples procesos dinámicos que contrarrestan las situaciones nocivas o de crisis. Una de las formas de fomentar la resiliencia es promover un modo sano de vivir el sufrimiento inevitable y aliviar todo dolor y sufrimiento evitable.
"Cuida tus pensamientos porque se volverán palabras.
Cuida tus palabras porque se volverán actos.
Cuida tus actos porque se volverán costumbres.
Cuida tus costumbres porque forjarán tu carácter.
Cuida tu carácter porque formará tu destino.
Y tu destino será tu vida.
(Gerónimo Acevedo, en el "Modo humano de enfermar").
Nietzsche decía "lo que no me destruye, me hace más fuerte".
A modo de conclusión
Muchas personas que sienten el dolor neuropático, el cansancio crónico y problemas del sueño, son personas que desarrollan una espiritualidad y resiliencia a toda prueba, digna de ver, valorar, animar e imitar. Muchas personas fibromiálgicas a pesar del dolor, el sufrimiento, luchan día a día, sin quejarse o victimizarse, por ejemplo, estudiando, inclusive carreras universitarias, trabajan, conviven socialmente con mucho dolor aunque no lo demuestren, aunque la gente "lo vea normal". Yo admiro y valoro mucho a Myrian Benítez, - que con su blog "Fibromyrian Fibromialgia" difunde y anima el afrontamiento de la fibromialgia, que a pesar de tener fibromialgia, diabetes, etc., lucha día a día por tener una mejor calidad de vida, cultivando una espiritualidad y resiliencia digna de aprender, imitar y testimoniar. Apoyemos y comprendamos más a las fibromiálgicas y a todas las personas que sufren dolores o tienen otras enfermedades crónicas. Preparémonos para celebrar la próxima fecha conmemorativa de la fibromialgia, pensando en algunas actividades de socialización y sensibilizació al respecto de la fibromialgia.

Artículo elaborado por el Lic. Ricardo Masqueda.
Fuente consultada
José Carlos Bermejo, Revista Humanizar, año 2010.
Las imágenes fueron extraídas de la página web.